El Círculo de Consumidores

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Propuestas de Consumidores Cooperativistas

Los Consumidores Cooperativistas, reunidos en los encuentros regionales, presentaron propuestas para ser elevadas ante autoridades políticas locales, nacionales e internacinales. Más información

29 de Diciembre de 2010. Archivado en: Covenciones Regionales | Comentarios: (2)

Educación y Prevención del SUH

El Círculo de Consumidores de La Coope se transformó en vehículo idóneo mediante el cual los consumidores de la región se informan y educan en la prevención del Sindrome Uremico Hemolítico, gracias a los talleres coordinados por los profesionales de la salud, en el marco de la Campaña de Alimentación y Salud.

Para hacer fuerza en la Prevención, especialmente en estos meses en los cuales - debido a las altas temperaturas- las bacterias proliferan, presentamos a través de nuestra Web, en la sección Programa Alimentación y Salud, una entrevista a la Dra. Caletti, del Hospital Garrahan y un informe acerca de las formas de prevención y las principales características del SUH.

Más información

 

Material informativo / educativo:

28 de Diciembre de 2010. Archivado en: Institucionales | Comentarios: (0)

Nuevos Redondeos Solidarios

Desde el viernes 17 de Diciembre hasta el 2 de Enero de 2011, se llevarán a cabo nuevas campañas del Redondeo Solidario. Conocé las instituciones y las localidades haciendo clik acá.

14 de Diciembre de 2010. Archivado en: Redondeo Solidario | Comentarios: (3)

Encuentro Regional de Consumidores

El jueves 30 de Septiembre se llevó a cabo en el Bahía Blanca Plaza Shopping el Encuentro Regional de Consumidores de la Coope.

De las deliberaciones participaron calificados especialistas y 550 integrantes de 23 de las 44 sedes que conforman el Círculo de Consumidores.

27 de Septiembre de 2010. Archivado en: Covenciones Regionales | Comentarios: (2)

Precauciones en el consumo de alimentos - Disertación

Presentamos algunos conceptos que el Dr. Arturo Juan Stockman brindó en su disertación,  el día 27 de Mayo de 2010  en Gral. Villegas,  a las delegaciones del Círculo presentes.

 

Desde la ubicación de los alimentos en la naturaleza y sus formas de obtención, durante los procesos de transformación, conservación y envasado, en las distintas etapas de la distribución comercial y hasta en el consumo, existen momentos, lugares y formas en que los alimentos pueden relacionarse con posibles causas de daño para la salud.

 

Teniendo en cuenta que para cada mecanismo de relación, existe un procedimiento de prevención, resulta imprescindible poseer el conocimiento necesario y proceder con la actitud concordante, ya que estos son los recursos preventivos. Esto, tanto es válido para las distintas etapas de la cadena de abastecimiento, como a partir del preciso momento en que el consumidor toma posesión del alimento ingresándolo al consumo.

Las buenas prácticas en el consumo son herramientas que se centralizan en la higiene y mantienen distancia de los riesgos.

Condiciones que se deben observar en el lugar y al momento de la adquisición de productos:

  • Calidad edilicia
  • Orden y limpieza
  • Ausencia de insectos
  • Aseo y hábitos por parte del manipulador
  • Disponibilidad y estado de equipos de frío
  • Estado de los envases expuestos para la venta
  • Lectura de rótulos (etiquetas) y actitud concordante con las indicaciones contenidas en el mismo (requisitos de conservación, fecha de vencimiento, información nutricional, etc.)
  • Observación de los caracteres organolépticos cuando corresponda
 

Recomendaciones generales a partir del momento en que el consumidor está en posesión del alimento:

  • Traslado inmediato al hogar, brindando la mayor protección contra cualquier agresión del ambiente.
  • Priorizar la guarda de los productos que tienen al frío como recurso de conservación. En estos casos, evitar contaminación cruzada respetando ubicaciones en la heladera que no impliquen relaciones de vecindad incompatibles con la higiene. Recordar de efectuar periódicos controles en la capacidad de generación de frío, principalmente antes de la época estival.
  • Para el resto de los productos, guardar ordenadamente en lugar limpio, fresco, seco y fuera del alcance de vectores (insectos y roedores).
  • De ser necesario envoltorios, disponer de material adecuado y de primer uso.
  • Recordar que, previo a la manipulación de alimentos, deben lavarse las manos. Esto ha de hacerse al tocar alimentos crudos y antes de tocar los cocidos; después de levantar objetos del piso; de contactar suciedad o residuos; luego de haber concurrido al baño; de haber cambiado pañales; al toser; al estornudar; después de acariciar animales domésticos y siempre que haya dudas o sospecha de que puedan ser vehículo de contaminación.
  • Paralelamente, mantener las superficies que contactarán alimentos en buenas condiciones de uso y limpieza, efectuando la reposición cuando sea necesario.
  • Es recomendable poseer utensilios y tablas de corte diferenciados para crudos y cocidos. El uso de colores facilita su manejo. Estos utensilios deben limpiarse y guardarse en seco después de su uso. Aproximadamente tres gotas de lavandina en un litro de agua o el uso de productos autorizados, es un recurso útil para la desinfección.
  • Al momento de la cocción, tener en cuenta que resulta imprescindible que ésta sea suficiente y uniforme, excediendo la temperatura de 75°C, según el caso y en forma ininterrumpida. Particularmente la carne picada, la cual a diferencia de la carne en trozos, posee bacterias diseminadas en toda la masa carnea por la acción del picado y mezclado. Pero, tener en cuenta que si bien el calor de la cocción destruye a la mayoría de las bacterias, no alcanza a esterilizar. Es decir, siempre sobreviven algunas, que serán muchas o pocas, pero que representan un riesgo. Además, el calor de la cocción no desnaturaliza a las toxinas termoresistentes que se hubiesen producido en el alimento crudo, por inadecuada manipulación del mismo (falta de higiene) o incorrecta conservación (ruptura de la cadena de frío). Es decir, la cocción no corrige los errores anteriores a ella.
  • La ingestión de comidas debe ser inmediatamente después de cocidas. De ser en otro momento, éstas deben ser guardadas en frío. El enfriamiento de lo recién cocinado debe hacerse atravesando el rango de riesgo térmico lo más rápidamente posible (entre 45° y 10°) y en cualquier caso llegar a y mantenerlos en los 4°C como máximo.
  • En caso de recalentar, se hará por única vez y a la misma temperatura de cocción.
  • Tener en cuenta que frutas y especialmente las verduras, deben ser minuciosamente lavadas antes de su consumo.

 

Estas son unas pocas recomendaciones de un caudal cognitivo mayor y muy abarcativo. Por lo tanto, solo se busca con esto la motivación en el consumidor para que recurra al conocimiento y actúe en consonancia.

Las buenas prácticas en el consumo son herramientas que se centralizan en la higiene y mantienen distancia de los riesgos.


Condiciones que se deben observar en el lugar y al momento de la adquisición de productos:

Calidad edilicia
Orden y limpieza
Ausencia de insectos
Aseo y hábitos por parte del manipulador
Disponibilidad y estado de equipos de frío
Estado de los envases expuestos para la venta
Lectura de rótulos (etiquetas) y actitud concordante con las indicaciones contenidas en el mismo (requisitos de conservación, fecha de vencimiento, información nutricional, etc.)
Observación de los caracteres organolépticos cuando corresponda

 

Recomendaciones generales a partir del momento en que el consumidor está en posesión del alimento:

Traslado inmediato al hogar, brindando la mayor protección contra cualquier agresión del ambiente.
Priorizar la guarda de los productos que tienen al frío como recurso de conservación. En estos casos, evitar contaminación cruzada respetando ubicaciones en la heladera que no impliquen relaciones de vecindad incompatibles con la higiene. Recordar de efectuar periódicos controles en la capacidad de generación de frío, principalmente antes de la época estival.
Para el resto de los productos, guardar ordenadamente en lugar limpio, fresco, seco y fuera del alcance de vectores (insectos y roedores).
De ser necesario envoltorios, disponer de material adecuado y de primer uso.
Recordar que, previo a la manipulación de alimentos, deben lavarse las manos. Esto ha de hacerse al tocar alimentos crudos y antes de tocar los cocidos; después de levantar objetos del piso; de contactar suciedad o residuos; luego de haber concurrido al baño; de haber cambiado pañales; al toser; al estornudar; después de acariciar animales domésticos y siempre que haya dudas o sospecha de que puedan ser vehículo de contaminación.
Paralelamente, mantener las superficies que contactarán alimentos en buenas condiciones de uso y limpieza, efectuando la reposición cuando sea necesario.
Es recomendable poseer utensilios y tablas de corte diferenciados para crudos y cocidos. El uso de colores facilita su manejo. Estos utensilios deben limpiarse y guardarse en seco después de su uso. Aproximadamente tres gotas de lavandina en un litro de agua o el uso de productos autorizados, es un recurso útil para la desinfección.
Al momento de la cocción, tener en cuenta que resulta imprescindible que ésta sea suficiente y uniforme, excediendo la temperatura de 75°C, según el caso y en forma ininterrumpida. Particularmente la carne picada, la cual a diferencia de la carne en trozos, posee bacterias diseminadas en toda la masa carnea por la acción del picado y mezclado. Pero, tener en cuenta que si bien el calor de la cocción destruye a la mayoría de las bacterias, no alcanza a esterilizar. Es decir, siempre sobreviven algunas, que serán muchas o pocas, pero que representan un riesgo. Además, el calor de la cocción no desnaturaliza a las toxinas termoresistentes que se hubiesen producido en el alimento crudo, por inadecuada manipulación del mismo (falta de higiene) o incorrecta conservación (ruptura de la cadena de frío). Es decir, la cocción no corrige los errores anteriores a ella.
La ingestión de comidas debe ser inmediatamente después de cocidas. De ser en otro momento, éstas deben ser guardadas en frío. El enfriamiento de lo recién cocinado debe hacerse atravesando el rango de riesgo térmico lo más rápidamente posible (entre 45° y 10°) y en cualquier caso llegar a y mantenerlos en los 4°C como máximo.
En caso de recalentar, se hará por única vez y a la misma temperatura de cocción.
Tener en cuenta que frutas y especialmente las verduras, deben ser minuciosamente lavadas antes de su consumo.


Estas son unas pocas recomendaciones de un caudal cognitivo mayor y muy abarcativo. Por lo tanto, solo se busca con esto la motivación en el consumidor para que recurra al conocimiento y actúe en consonancia.

10 de Septiembre de 2010. Archivado en: Talleres | Comentarios: (0)

Familia, medios y miedo - Disertación Lic. Guillermina Rizzo

Entrevista emitida por LU2 (31/8/10) a la Lic. Guillermina Rizzo, a propósito de las disertaciones en las distintas sedes del Círculo:  

09 de Septiembre de 2010. Archivado en: Talleres | Comentarios: (0)

Nuevos Redondeos Solidarios

Del 10 al 26 de Septiembre se realizarán nuevas campañas del Redondeo Solidario en distintas localidades.

 

Ver listado de Localidades e Instituciones

 

Nota a Julia Ochoa - NACER, Asociación de lucha al prematuro, por el último Redondeo realizado en Bahía Blanca, Ing. White y Gral. Cerri:


09 de Septiembre de 2010. Archivado en: Redondeo Solidario | Comentarios: (0)

Reunión del Círculo en Guatraché

El martes 31 a las 16 hs. se llevará a cabo la reunión del Círculo en el Salón del Centro de Jubilados de Guatraché.

También participarán las delegaciones de Río Colorado y General Acha.

25 de Agosto de 2010. Archivado en: Reuniones | Comentarios: (0)

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